Cuendo era pequeño acudía al lugar donde nací, A escravitude, en tren; recuerdo un anochecer en el que el jefe de estación salió decidido con una vara y comenzó a golpear un enorme cerezo para que yo disfrutara de como lo que era, como un niño. Pasaron los años y me recuerdo con un amigo en busca de la chica con la que hoy aun sigo, y me recuerdo en tren hacia Vedra. Con mi chica pase un día increible en Vilagarcia del que ambos conservamos gratos recuerdos, fuimos en tren. Podría contar más historias del tren pero ninguna de ellas sería hoy posible, nos están construyendo un tren de tan alta velocidad que no parará en ningún sitio y eso en un país en el que "sitios" hay cada dos kilometros, es algo tan nuestro como el camino de Santiago, el queso de tetilla o la ambigüedad.
Para que veais el problema nada mejor que este magnífico reportaje de Caiga quien Caiga que podeis ver pinchando aquí, el presi de la xunta que sale es el de verdad y lo que dice tambien... por si acaso.