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sábado, 7 de julio de 2012

Gallego si ¿y que?

Ya se ha vuelto a liar, y van... ni se sabe, con esa manía de definirnos a los gallegos, y empie<o a estar hasta el fin del mundo (lease Finisterre) de que tengamos que ser como todo el mundo y de que muchos de nosotros se reboten cuando nos llaman oscuros, cerrados, o callados.
Mi amigo Ze, que es portugués lo que viene a ser gallego de la época de los suevos, opina que al igual que los brasileños reivindican en la otra orilla atlántica su vena más alegre nosotros deberíamos reivindicar nuestra vena más melancólica; creo que tiene toda la razón del mundo ¿por que leñe tenemos que ser como los demás?.
Pues si amigos, somos callados pero de esa forma evitamos decir muchas tonterías (si Rajoy ejerciera de gallego le iría mejor pero como es un acomplejado sobre su origen así le va); somos recelosos ¡¡como para no serlo¡¡ y aun así nos fiamos de nuestros vecinos y nos pasa lo que nos pasa ¿recuerdan mis lectores lo que sucede con Caixa Galicia? no debemos de guardar tanto dinero en los ladrillos como algún estúpido dice porque de lo contrario las cosas serían muy distintas; pero además nadie niega, allá donde vamos, de nuestra capacidad de trabajo, de nuestra honradez o de nuestra generosidad. Se critica mucho a mis amigos nacionalistas y yo que estoy bastante en contra de TODAS las nacionalidades entiendo que es necesario organizarse de alguna manera y viendo como están las cosas empiezo a pensar que prefiero que me roben desde aquí, que los tengo más cerca y será mas difícil que me timen, a que lo hagan desde Madrid y por encima me digan que es por mi bien y para acabar de fastidiarla que lo haga uno que se dice ¡¡gallego¡¡.
En serio, lo mejor de este mundo es que todos somos distintos y el que juzgue a un vasco porque suelta una bravuconada, a un andaluz porque se ríe de sus propios chistes o a un catalán por no dejar propina es un imbécil; yo juzgo a la gente por mi relación con ella, el electricista que robo el Códice es un producto de la iglesia y es como es no por ser gallego si no por la vida que llevó; muchos no lo sabrán pero los trabajadores de la catedral se tuvieron que encerrar en ella varios días para poder conseguir un convenio digno después de años de irregularidades laborales y cuando estaban encerrados las presiones para que dejaran el encierro venían de todas partes; no defiendo lo que hizo pero que nadie relaciones su origen con su forma de ser, esa manía de la iglesia de "haz lo que te digo y no lo que hago" o aquella de "que tu mano izquierda no sepa lo que hace la derecha"  dejan huella y uno no puede evitar preguntarse si este tío robó en estos años más de un millón de euros, o la mitad si les parece mucho, ¿cuanto dinero se mueve en ese templo y donde va a parar? porque con ese dinero Cáritas o la cocina económica no tendrían los problemas que tienen en muchas ocasiones así que a esas instituciones, que la iglesia regenta, no van a parar.
Los gallegos somos como somos pero eso ni es bueno ni malo, son las cosas que cada uno hace las que lo convierten en mejor o peor; si me paro a pensarlo dos segundos este ladrón hasta me da pena ¿con más de un millón de euros y todos los días a misa y a tomar un café? o es muy corto o lo que hay detrás es para que Iker Jimenez se de una vuelta pro aquí.

martes, 2 de noviembre de 2010

Una Galicia distinta

Ha sido un día largo y todos duermen ya, escojo algo de Donald Fagen y me enfrento al fondo blanco con muchas ideas en la cabeza; el mundo que me ha tocado vivir es extraño y veloz, tiene razón mi amigo Fran al llamar a su blog “Un país en lata” esta Galicia de siglo XXI sigue viviendo falta de aire y así se conserva en algunas de sus múltiples caras como hace décadas. Muchos de nuestros paisanos siguen mirando al maestro, al cura, al guardia civil o al alcalde como iconos de un poder que les salvará de la debacle, otros sin embargo hace tiempo que han sacado la escopeta y se dedican a disparar a todo lo que se mueve sin pensar en si el tiro es necesario o si con un grito hubiera llegado, este país hace tiempo que dejo el centro de la escalera libre y se dedica a tirarse los trastos del trastero al zaguán y del patio de luces a la azotea; da igual lo que hagas, si crees que debes enseñar en gallego eres nacionalista pero si no crees en ello sin duda tienes que ser facha; si aborreces y criticas la visita del Papa eres ateo pero si la aceptas sin duda serás un anticuado y retrogrado católico ultraconservador; si eres periodista no tienes ética, si político corrupto, de Coruña un señorito, de Cangas un radical y así hasta el infinito: En rio revuelto ganancia de pescadores y en Galicia otra cosa no habrá pero pescadores, de estos, tenemos de más y así nos va; lo curioso es que cuando hablas con la gente, padres de niños como los míos, compañeros de profesión, camareros, cocineras, taxistas, libreros, tenderos o peluqueras, encuentras gente normal que unas veces te da la razón y otras no, que tienen sus manías como tenemos todos, que tienen sus problemas pero que, por lo general, no transmiten esa crispación que los medios venden cada día. Veo a los chavales de 1º y 2º de Eso y compruebo que tienen las cosas bastante más claras que muchos de los de bachillerato, los miedos y dudas que sus padres les hemos podido transmitir se ven atenuados por el acceso a la información que nosotros no tuvimos y cuando necesitan respuestas a las que uno no llega lo que hacen es buscarlas, a los que conozco les importa bien poco la religión del de al lado, asumen con naturalidad la homosexualidad y zanjan el asunto con una risa tonta mucho más discreta que los aspavientos de mi generación, temen a las drogas sin haber llegado a la edad más difícil para ese tema y se embarcan en proyectos que a nosotros nos hubieran parecido ciencia ficción; soy consciente de que no todos son así, de que muchos acarrean las fobias de sus padres pero creo también que son los menos. Puede que sea lo que me rodea, que haya otra realidad que no veo pero aun así creo que hay esperanza y que a poco que los mayores nos fijemos un poco más en ellos dentro de 20 años Galicia será muy distinta, espero estar para verlo.